El primer mensaje tiene una tarea sencilla: hacer que responder parezca interesante y fácil. No puede generar compatibilidad por sí solo, pero sí puede transmitir curiosidad, confianza y respeto en dos o tres frases.

Observe un detalle en particular.

Elige algo de una foto, una sugerencia o un tema que invite a la conversación. Por ejemplo, la frase «Esa foto del mercado nocturno parece un caos, pero de una manera interesante: ¿qué comiste primero?» funciona porque la pregunta está relacionada con esa imagen.

Utilice la función de comentario y añada una pregunta.

A veces, una simple pregunta puede parecer una entrevista. Añade algo personal: «Defendería mi pésima interpretación en un karaoke hasta la muerte. ¿Qué canción te animaría a subir al escenario?». Ahora la otra persona tiene información con la que puede responder.

Mantén un tono ligero en el primer mensaje.

Evite las biografías, las declaraciones demasiado intensas o la presión sexual. Una observación amable y una pregunta abierta son suficientes. Reserve los temas más profundos para una conversación en la que se hayan ganado el derecho a abordarlos.

Formula tu pregunta de manera que sea fácil responderla.

La pregunta «Cuéntame sobre ti» es demasiado amplia y puede resultar agotadora. Es mejor pedir que elija entre opciones, que dé su opinión o que recuerde algo: ¿amanecer o medianoche, viaje planeado o fin de semana improvisado, la mejor comida de este mes? Las preguntas específicas reducen el esfuerzo sin volverse aburridas.

No se debe castigar el silencio.

Es común que la gente no vea los mensajes, cambie de opinión o deje de usar una aplicación. Una comunicación de seguimiento, realizada de forma relajada después de varios días, puede ser aceptable; sin embargo, los reproches, los insultos y los mensajes repetidos no lo son. La confianza implica aceptar la posibilidad de no recibir respuesta.

Una buena frase inicial abre una puerta, no impone una obligación.

Antes de enviar el mensaje, léelo una vez y pregúntate: ¿podría este mensaje haber sido enviado a cualquier persona? Si la respuesta es sí, añade un detalle personal y auténtico.

Una introducción sólida y bien estructurada en tres partes.

Cuando no sepas qué escribir, utiliza tres partes breves: observa, revela e invita. Observa un detalle del perfil. Revela una pequeña reacción o preferencia personal. Invita a dar una respuesta sencilla.

Por ejemplo: «Esa pequeña librería que aparece en la segunda foto parece perfecta. Siempre pierdo la noción del tiempo en lugares como ese. ¿Qué encontraste allí?». El mensaje demuestra que estuviste allí, le da a la otra persona información sobre ti y termina con una pregunta que no requiere una biografía.

Adapte su energía al perfil.

Un perfil desenfadado te da permiso para ser divertido. Un perfil más reflexivo suele requerir una introducción más tranquila. Si alguien escribe tres párrafos serios sobre senderismo, la familia y la música, un chiste agresivo sobre su cuerpo parecerá fuera de lugar, aunque el mismo chiste podría funcionar en un contexto diferente.

Adaptar la energía no significa imitar sus palabras. Significa observar cómo se presentan y responder a la imagen que han elegido proyectar.

Qué evitar en el primer mensaje.

  • Comentarios que podrían utilizarse como pie de foto para cualquier imagen atractiva.
  • Una serie de preguntas seguidas que hacen que la respuesta parezca una tarea.
  • Presión sexual antes de que se haya establecido una relación de confianza o intimidad mutua.
  • Quejas sobre encuentros anteriores o sobre las aplicaciones de citas.
  • Un segundo mensaje, enviado unos minutos después, en el que se exigía una respuesta.

Cinco formas de iniciar una conversación que puedes adaptar.

Utilice estos elementos como modelos o estructuras, no como guiones:

  • «Has dado una respuesta valiente a esa pregunta. ¿Qué te llevó a elegirla?».
  • «Parece que tu fin de semana va a ser más interesante que el mío. ¿Ese viaje estaba planeado o fue una decisión espontánea?»
  • «No estoy de acuerdo con tu clasificación de los restaurantes, pero estoy dispuesto a escuchar tus argumentos».
  • «Esa foto del concierto tiene una historia detrás. ¿Fue la mejor noche o un completo caos?»
  • «Parece que te tomas el café muy en serio. ¿A qué lugar llevarías a alguien que normalmente pide mal?»

Si no se recibe respuesta, no insista. Una introducción impactante aumenta las posibilidades de establecer una conexión, pero no puede generar disponibilidad o interés por sí sola. Respetar el silencio es parte de una buena comunicación.

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